Computación cuántica 2026: puede parecer euforia, pero el verdadero trade está en quien fabrica las palas.
Texto: Por Santiago Bellomo – Fund Manager, ETL Capital
El mercado de la computación cuántica atraviesa en esta época de 2025 una etapa de euforia que recuerda a las primeras fases del boom de la inteligencia artificial y las divisas digitales: valuaciones desbordadas, avances técnicos reales y una narrativa de “revolución industrial” que cautiva a fondos institucionales y gobiernos por igual. Incluso me recuerda a cuando empezó la charla sobre el dólar digital y el precio del oro, en el cual escribí un artículo al respecto hace 5 años.
Los múltiplos son difíciles de justificar, pero la sensación general es que algo profundo está ocurriendo. Como en toda fiebre tecnológica, la historia se repite: mientras muchos corren detrás del oro (el chiste es a propósito), las mejores oportunidades pueden estar en quienes fabrican las palas.
Durante 2025, las acciones de los pure plays cuánticos —IonQ (IONQ), Rigetti Computing (RGTI) y D-Wave Quantum (QBTS)— subieron entre 3 y 4 dígitos porcentuales. Detrás de ese rally: qubits más estables, chips Willow y Starling de Google e IBM, y el apetito institucional despertado por JPMorgan, junto con conversaciones en Washington sobre participación estatal en el sector. En ETL Capital, supimos aprovechar estos trades.
Un mercado que rondaba USD 1.6 mil millones en principios de 2025 podría llegar a USD 7.3 mil millones para 2030. Pero la mayoría de estas compañías aún presenta flujos negativos y depende de subsidios o rondas de equity.
El verdadero trade de segunda capa —el de los “pick and shovels”— está en la infraestructura, los materiales y el middleware cuántico:
TSMC y Rigetti proveen chips superconductores; AWS Ocelot e IBM Q reducen errores cuánticos aprovechando know-how en microelectrónica. Oxford Instruments y Bluefors dominan en refrigeración; los productores de niobio, aluminio ultrapuro y superconductores podrían ser los próximos ganadores silenciosos. Amazon Braket, Azure Quantum e IBM Cloud ofrecen exposición indirecta al crecimiento cuántico sin asumir el riesgo del hardware experimental. Qiskit, Q-Ctrl, PASQAL y Multiverse Computing están construyendo el “sistema operativo” de la era cuántica.
El flujo de inversión comienza a migrar desde el hardware puro hacia la integración con inteligencia artificial, seguridad cuántica y arquitecturas híbridas QC+HPC. La tendencia a federar clusters cuánticos en nubes privadas apunta a nuevos focos: networking óptico, ciberseguridad poscuántica y software de simulación para finanzas y farmacéutica.
Estamos viendo el nacimiento de un nuevo stack tecnológico, donde fotónica, superconductores y algoritmos híbridos definirán la competitividad de los próximos años.
Los grandes retornos de IonQ o D-Wave ya reflejan buena parte de la especulación. El próximo ciclo premiará a quienes inviertan en el “pico y pala” del ecosistema cuántico —infraestructura, materiales y cloud cuántico— antes que en el glamour del procesador en sí.
Tengamos en cuenta esta analogía:
- Infraestructura (física) = la “pala”.
- Middleware y cloud = el “transporte”.
- Seguridad y fotónica = el “camino”
Como la “infraestructura dura” suele ser más resiliente al ciclo especulativo, encontramos atractiva la exposición a ETFs o índices expuestos a semiconductores y fotónica (SOXX, PHO, FIVG) que capturan parte del upside indirecto. La exposición a materiales raros o refinadores con integración vertical es clave, diversificando mediante el ETF “PICK” (Global X Mining), o canastas customizadas en brokers globales.
Para equiparar la cartera, vemos central preferir exposición a infraestructura de nube (MSFT, AMZN, IBM, NVDA) frente a pure-plays; ofrecen flujo positivo y upside opcional al boom cuántico.
Como posible cobertura, verán atractivo una estrategia short TLT / long TIPs. Además mantenemos una posición interesante en Paladio, como uno de los componentes no atractivos en la actualidad, ganando tracción gracias a la pérdida de valor del dólar.
El trade dependerá de la habilidad de capturar buenos precios en un mercado que pareciera no tener descanso. Con el QT de la FED llegando a su fin, preveemos una posible erosión de los valores sobreextendidos del mercado americano, generando mejores precios en estos activos mencionados anteriormente, tras una corrección esperada de entre el 10 y 15% en índices generales. Teniendo en cuenta que la beta de ellos es mayor a la del SPX, podremos encontrar mayores descuentos, para lo cual hay que estar atentos en los próximos 6 meses.
En esta etapa del mercado, la paciencia estratégica vale más que la euforia táctica. Una oportunidad de capturar alfa es inútil si se la intenta capturar a precios caros.


